Receta del mejor y más fácil budín de limón7 minutos de lectura

Budín de limón
Foto: Cortesía de Soledad Assandri

Me piden muchas recetas para la hora del té y una de mis favoritas para la tarde es el budín de limón. Es riquísimo, con mucho gusto a limón, tierno y húmedo sin ser pesado. Tan fácil que se hace en 6 pasos super sencillos. Y, como extra, mis 5 lugares favoritos para tomar el té en Buenos Aires.

Somos muchos los fanáticos de los desayunos y meriendas. Debo decir que como no soy de mañanas muy activas, el ritual del té va más conmigo. Me gusta mucho probar lugares nuevos, recorrer y probar pastelería diferente. Otras veces prefiero tomarlo en casa y preparar algún dulce casero, mis favoritos, sin dudas, son los budines.

Conozco gente que no le gusta el chocolate o el dulce de leche, pero no conozco a nadie que no le guste el limón. ¡Recetas de este budín hay miles, pero tenés que probar la mía! Lleva mucha menos manteca que los tradicionales, pero sin perder ni en gusto ni en humedad. Siempre me fijo que la receta sea rica pero no una bomba de grasa y calorías.

Hacer budines debe ser de las cosas más gratificantes de la pastelería. Sin importar demasiado el procedimiento, el resultado siempre es bueno. Podríamos poner todos los ingredientes a la vez en el bowl, mezclarlos bien y quedaría bueno igual. Así que si no sos muy de la cocina o te parece muy complicada la pastelería, haceme caso y probá con un buen budín. ¡Vas a amar tus budines y tus conocidos te van a amar a vos!

Este budín lo hice el último fin de semana y lo comimos el domingo a la tarde con un té en hebras. Lo que te recomiendo es que prepares el momento: pongas un lindo mantel y las tazas en la mesa, saques la tetera de la abuela que está olvidada en algún rincón, presentes el budín en una bandeja y armes una verdadera ceremonia. Si no sabes mucho de té y no sabes por dónde empezar, mi sugerencia es algún earl grey, que hasta se consigue en el super.

El budín se puede comer recién hecho, pero gana en textura a medida que pasan las horas. Lo mejor sería hacerlo el día anterior pero con que lo hagas el mismo día bien temprano, va a estar perfecto. Parece estresante sumar la planificación de algo placentero pero es justamente al revés: la planificación aumenta el placer y el disfrute empieza un poco antes, en el momento que agarramos la harina y ¡la magia comienza!

¿Qué ingredientes se necesitan para hacer un budín de limón?

  • 100 g de manteca a temperatura ambiente (mantequilla)
  • 2 huevos a temperatura ambiente
  • 1 taza de azúcar
  • 2 tazas de harina 0000 (harina de repostería)
  • 1 cuchara de té colmada de polvo de hornear (leudante químico)
  • Ralladura de 2 limones
  • 50 cc de limón (1 aproximadamente)
  • 150 cc de leche

¿Cómo hacer un budín de limón?

1) Prender el horno en 170°.

2) En un bowl grande batir los huevos con el azúcar hasta homogeneizar.

Budín de limón
Foto: Cortesía de Soledad Assandri

3) Agregar la manteca y la ralladura a la mezcla e integrar.

4) En un vaso aparte juntar la leche con el jugo de limón y mezclar para que se corte y forme el buttermilk. Incorporar la mitad a la mezcla de huevos.

5) Agregar la mitad de la harina, el polvo de hornear y unir.

Budín de limón
Foto: Cortesía de Soledad Assandri

6) Terminar incorporando el resto de mezcla de leche y limón, y por último el resto de la harina.

Budín de limón
Foto: Cortesía de Soledad Assandri

7) Enmantecar y enharinar un molde de budín mediano. Volcar la mezcla y llevar al horno. Cocinar por aproximadamente 40 minutos hasta que esté dorado y al pinchar con un palillo salga limpio.

¿Cómo hacer un glasé de limón?

Si te gusta podés hacer un típico glaseado con azúcar impalpable y jugo de limón. El secreto es poner el azúcar impalpable en un bowl (para un budín mediano, entre una y dos tazas) y luego colocar el limón de a gotitas. Aunque te parezca que es poco líquido y te tiente tirar un chorro, no lo hagas. Siempre de a gotas hasta alcanzar la consistencia de crema.

El budín lo tenés que bañar una vez frío. El que yo hice en la foto es una versión que ahora se usa mucho porque es transparente. Es super fácil y además no lleva azúcar impalpable, me ha sacado varias veces de un apuro.

1) Poné 50 cc de agua con 50 cc de jugo de limón en una olla.

2) Agregá 100 cc de azúcar y llevá a hervor.

3) Una vez que hirvió se retira del fuego y se agrega una cucharada de almidón de maíz previamente disuelto en agua fría.

4) Volvé al fuego y cociná por un minuto revolviendo.

5) Por último agregá ralladura de limón. Acordate de enfriar antes de bañar el budín.

Mis 5 lugares favoritos para la hora del té

Soy tan fan de comer casero como de recorrer lugares y probar cosas riquísimas. Muchas veces hago oficina en algún barcito. No suelo pedir pastelería a menos que sepa que es buena y fresca y por eso hoy te quiero recomendar lugares para ir confiado a comer cosas ricas.

Pauline Boulangerie

Pauline Boulangerie
Foto: Cortesía de Pauline Boulangerie

El primero es un lugar que frecuento mucho porque queda cerca de mi casa, en Ramos Mejía. Es un lugar en que mi paladar exigente nunca se desanima. Hacen pastelería moderna y clásica, todo siempre fresquísimo y rico. El té es Tealosophy. Tengo muchos favoritos, pero hablando de budines, ¡el de frutos rojos es espectacular!

Pauline Boulangerie queda en Rosales 256, Ramos Mejía.

Café Registrado

Café Registrado
Foto: Cortesía de Café Registrado

Fui por primera vez hace muy poquito. Generalmente las cafeterías de especialidad no ofrecen demasiado para comer, Registrado cambió el paradigma. Tienen muchas opciones dulces y saladas. Hay un budín de limón espectacular, además probé un scon de chocolate que me encantó. Y si bien el té es muy rico, ¡no pueden abandonar el lugar sin probar un cafecito!

Café Registrado queda en Costa Rica 5901, Palermo

Naná

Naná
Foto: Cortesía de Naná

Tiene dos sucursales, una en Vicente López y otra en el Rosedal. Algunos solo lo conocen como restaurante pero tiene unas opciones buenísimas para tomar el té. Un mostrador lleno de exquisiteces dulces que tientan mucho y una buena carta de tes. Conozco las dos sucursales y en las dos me sentí muy cómoda. Además les comparto un dato: a la tarde no suele estar muy lleno.

Libertador 3887, Arcos 9, Palermo.

Hipólito Yrigoyen 499, Vicente López.

Fifí Almacén

Fifí
Foto: Cortesía de Fifí

Un histórico de Palermo Soho. Me encanta porque las recetas siempre salen de lo común, tienen opciones saludables y para celíacos. Y el té lo podés cortar con leche de almendras. La carta de la tarde está confeccionada por Pedro Lambertini y vale la pena probar todo.

Fifí queda en Gorriti 4812, Palermo.

Tea Connection

Tea Connection
Foto: Cortesía de Tea Connection

Ya es un clásico aunque debo reconocer que en algún momento dejé de ir, creo que me aburrió. Pero ahora está super renovado y voy muy seguido. Tienen una carta especialmente de tés super completa. Y además las opciones para comer son reconfortantes y modernas. Hay bowl de frutas, tostadas con palta, etc.

Tea Connection queda en Cerviño 3550 (Palermo) y sucursales.

¿Qué otros lugares me recomedás para la hora de tomar el té?

Buenos Aires está lleno de lugares para salir a comer, en cada esquina hay una propuesta. ¿Querés encontrar más opciones? Entrá a Restorando y descubrí más de 900 restaurantes y bares de Buenos Aires. ¡Reservá tu mesa gratis y en el momento!

Compartir:
Soledad Assandri
Soledad Assandri, ingeniera, apasionada por la buena gastronomía y la alimentación conciente. Sin poseer estudios formales de cocina cree en aprender como lo hacian las abuelas. Sueña con nadar en una pileta de chocolate 70% y que el pinot noir se venda por copa en todos los restaurantes de Buenos Aires. También es autora de Tu Casa Invita