Los 10 mejores cócteles para disfrutar en otoño – Segunda parte8 minutos de lectura

Tragos de Otoño

En literatura, en sentido figurado, otoño representa madurez; los árboles pierden sus hojas para concentrar sus energías en las raíces y afrontar el invierno venidero. Es la estación de las cosechas de maíz y girasol; las uvas, naranjas y mandarinas son algunas de sus frutas de temporada, y la paleta de colores tiene dorados, naranjas y castaños, del ámbar al ocre.  

Hace unos días te contamos los primeros cinco tragos de la lista, hoy retomamos para llegar a los los diez grandes cócteles del otoño.

6. Mulled Wine / Vino Especiado

Mulled Wine
Foto: Mulled Wine

En el sur de Chile lo llaman “candola” y en el norte, “vino navegado”, lo cierto es que esta bebida surge en Inglaterra con el nombre “Mulled wine” y se prepara con vino tinto cocinado con especias bien otoñales, como el clavo de olor y el jengibre, y se sirve caliente.

Aromatizante y vivaz, el vino especiado nos ayuda a conservar el calor interno y es versátil en sus ingredientes ya que nos permite jugar con la cantidad de azúcar según el grado de dulzor que deseamos, y con los tipos y cantidades de especias. Podemos usar ramas de canela, anís estrellado, nuez moscada, cardamomo, jengibre molido, clavos de olor enteros, miel, naranja, limón y brandy o coñac.

¿Cómo preparar Mulled Wine?

En una olla grande con agua cocinamos los ingredientes elegidos y luego añadimos una botella de vino tinto Cabernet Sauvignon, Syrah o Malbec, mejor evitar los livianos como el Pinot Noir, hasta que suelte vapor. Dejamos a fuego lento durante 20-30 minutos sin que llegue a hervir, y removemos cada tanto para que el azúcar se disuelva y los sabores queden bien integrados.
El Mulled wine, a diferencia de la sangría, está cocinado y se presenta en una taza decorada con una rodaja de naranja. Es un trago ideal para calentar el otoño, perfumar la casa y acompañar una rica comida.

7. Gin Tonic

Gin Tonic
Foto: Gin Tonic

Sí, puede ser la excepción a la lista, pero el gin-tonic es el aperitivo de cabecera de todo paladar experimentado y se disfruta en las cuatro estaciones del año. En honor a las propiedades medicinales y atributos de la ginebra, junto a la soda carbonatada de naranja con quinina conocida como agua tónica surge este trago que saltó al estrellato y hasta tiene día propio: el 19 de octubre se celebra el Día Internacional del gin-tonic.

Históricamente utilizada para combatir enfermedades como la malaria y el paludismo, es una fuente de calcio, vitaminas A y C. El gin-tonic es también considerado un magnífico digestivo por su perfecto balance de amargos, dulces y anisados. Para antes o después de las comidas, ¿qué mejor combinación para beber en otoño y empezar a prepararnos para el frío?

¿Cómo hacemos un buen Gin Tonic?

Para prepararlo llenamos un vaso de boca ancha, en lo posible frío, con cubos de hielo del mayor tamaño posible y agregamos 50 ml de ginebra (o más, según nuestro gusto personal). Completamos con agua tónica, dejándola caer desde el último hielo.

Según el gin elegido podemos aromatizar nuestro trago de distintas maneras. Aunque en muchos países lo confunden con el “Tom Collins”, que lleva una ginebra más azucarada, no se recomienda usar jugo de limón porque el ácido cítrico reacciona con el anhídrido carbónico de la tónica haciéndole perder sus burbujas y debilitando el trago. Lo ideal es usar sólo la piel, es decir la cáscara de lima o limón. La mayoría de las ginebras combinan bien con el enebro y algunas, como la famosa Hendrick’s que está fusionada con rosa y pepino, se potencian con unas cuantas rodajas de pepino.
Para poder tomar un Gin Tonic  podés hacerlo en Bar Pony Line que queda en Posadas 1086 en Recoleta.

8. White Russian

White Russian
Foto: White Russian

Cuando cae la noche y necesitamos algo más cremoso para suavizar y endulzar el paladar, nada mejor que la bebida favorita de The Dude, el protagonista de El Gran Lebowski, la película de culto de los hermanos Coen que posicionó al White russian entre los mejores tragos de la coctelería contemporánea.

Con aroma a café y un poco de crema, resulta ideal para después de cenar. A pesar de su nombre, el trago se originó en 1965 en California, Estados Unidos, y se lo bautizó así porque el vodka es su ingrediente principal y la crema lo tiñe de blanco.

¿Cómo preparamos un White Russian?

En un vaso de whisky bajo y ancho lleno de cubos de hielo mezclamos 45 ml de vodka, 30 ml de licor de café, Kahlúa por sobre todos los otros, y llenamos con crema o leche, o mitad y mitad.

También existe el “Black Russian” que se prepara igual pero sin crema, el “White Cuban” que en lugar de vodka lleva ron, y el “Dirty Russian” que se mezcla con leche chocolatada. Para los más golosos se puede completar con leche condensada.
Para poder tomar un White Russian podés hacerlo en POE que queda en 3 de Febrero 2772 en Belgrano.

9. Expresso Martini

Expresso Martini
Foto: Expresso Martini

Llevando la degustación otoñal hacia tragos más espesos y buscando despertar con una buena dosis de café, elegimos uno de los cócteles más distinguidos y elegantes de todos: el Expresso Martini.

La historia de su receta data de 1984 cuando una joven le pidió al bartender londinense del Soho Brasserie “un cóctel que primero me despierte y luego me de vuelta”.

La Asociación Internacional de Bartenders especifica que no lleva un “shot” de expreso, sino que un “short” expreso, más conocido como ristretto. Cuando el otoño abre el apetito y necesitamos estímulo, el Expresso Martini es el cóctel perfecto para sentirse renovado y embriagarse de placer.  

¿Cómo preparamos un rico Expresso Martini?

En una coctelera mezclamos 50 ml de vodka, 30 ml de licor de café y 25 ml de café. Agregamos hielo y batimos enérgicamente para lograr mayor espesor. Colamos en una copa martini previamente enfriada y decoramos con granos de café.

El mexicano Kahlúa es uno de los licores que mejor se lleva con éste cóctel. A la hora de elegir el vodka, podemos usar cualquiera de nuestros preferidos u optar por un Absolut Vanilla que le aporta unas finas notas de vainilla al café. Lo mismo con el sirope, mientras más dulce bebamos nuestro café, más azúcar vamos a querer ponerle a nuestro trago.

Para poder tomar un Expresso Martini podés hacerlo en Artesano (Alvear Art Hotel) que queda en Suipacha 1036 en Retiro.

9. Irish Coffee

Irish Coffee
Foto: Irish Coffee

Por último, y para ir cerrando la velada con un tremendo cóctel a base de whisky, café y mucha crema, elegimos un clasiquísimo Café irlandés. A pesar de su fama de anticuado, el Irish Coffee es un verdadero old fashioned del mundo espirituoso, y la despedida perfecta para una noche de viento otoñal y frío en la nariz.

El cóctel nació durante un invierno muy duro en el aeropuerto de Shannon, Irlanda, en los años cuarenta, cuando un avión de Pan Am se retrasó y para abrigar a la gente al jefe de cocina se le ocurrió añadir whisky de su país al café de los pasajeros. Cuando le preguntaron si la bebida era de origen brasilero, él respondió que se trataba de “Café irlandés”.

El Baileys (que también nos encanta para otoño, con hielo, leche o puro) está hecho a base de café, crema y whisky irlandés, inspirado en la arquitectura de un auténtico Irish Coffee.

¿Cómo preparamos un buen Café Irlandés?

Con 1 cucharada de azúcar morena en una copa con mango, 40 ml de whisky irlandés (Jameson, genial), 80 ml de café caliente y, al final, 30 ml de crema (al menos 2 cm). A gusto personal podemos añadir canela, nuez moscada, chocolate en polvo o pedacitos de chocolate. Una bomba.

DATO EXTRA  

¿Cuáles son los elementos esenciales para armar nuestro propio bar?

A la hora de preparar un mini bar en casa, además de los destilados básicos (vodka, ginebra, whisky, ron) debemos tener una botella de triple sec como Cointreau o Grand Marnier, una dosis de éstos licores a base de naranja hace sus maravillas en muchos tragos.

Podemos preparar sirope mezclando azúcar con el doble de agua caliente y revolviendo hasta obtener el almíbar o “jalea de goma”.

Los licores son el néctar de los cócteles; por eso una botella del intenso Kahlúa a base de café, un elegante Chambord a base de  frambuesas, miel y coñac, o el clásico Disaronno a base de almendras, dan el toque especial a cualquier bebida espirituosa que elijamos potenciando sus sabores y suavizando las texturas.  

Debemos tener limas o limones, el toque cítrico es el refuerzo base en la mayoría de los tragos y funciona como garnish perfecto. Las naranjas también son fundamentales ya que agregan color y un amargor ideal para las estaciones de otoño-invierno. Otra de las claves es el hielo, es importante usar agua de calidad y el tamaño correcto, no queremos que nuestro cóctel favorito se diluya.
A gusto personal, podemos combinar con bebidas cola, jugos o aguas saborizadas, y tomar asiento para disfrutar a proper cocktail.

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Violeta Zapiola
Violeta es Periodista y Sommelier. Trabajó en los mejores restaurantes y bares de Europa y América del Norte, y escribe en el magazine digital Maleva desde sus inicios. Apasionada por la historia que esconden los sabores, va más allá en cada una de sus notas.