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Las 10 mejores parrillas de Buenos Aires – Parte 2

19 de abril, 2018

Las 10 mejores parrillas de Buenos Aires – Parte 2

12 minutos de lectura
La Cabaña
Foto: Explorador Gastronómico

Después de visitar las primeras 5 mejores parrillas de Buenos Aires, me tocó el encarar la segunda parte. Buenos Aires tiene restaurantes con carne de primer nivel y hoy te dejo 5 parrillas más que tenés que visitar por lo menos una vez.

La Brigada

La Brigada Parrilla San Telmo
Foto: Explorador Gastronómico

Bienvenidos al templo de la carne. No solo lo llaman el templo de la carne, hay muchos que se la juegan por “el templo de la carne y el vino”. Cuenta con varios miles de botellas exclusivamente de vinos Argentinos, una cantidad impresionante.

Se abren las puertas, un banderin de Chacarita por un lado, réplicas de copas Libertadores por el otro, y un sinfín de camisetas autografiadas, banderines, bufandas y cuanta cosa futbolera se te ocurra le dan al salón un marco encantador.

Para empezar, tienen las entradas típicas de bodegón, unos buñuelos de verdura, matambre con rusa, hasta jamón con melón. Pero cuando llegué a la sección de parrilla entré en éxtasis.

Mollejas de La Brigada
Foto: Explorador Gastronómico

Solamente de achuras tienen chinchulines de cordero y chivito, mollejas vacunas de corazón, longaniza, salchicha parrillera, mollejas de chivito, chorizo, morcilla, ¡Quiero todo! Eso lo que pediría si tuviera que elegir “mi última cena”. Mozo: ”Márcheme unos buñuelos y unas mollejas por favor”.

Los buñuelos esponjosos, muy sabrosos pero las mollejas ¡No les puedo explicar lo deliciosas que eran! Finitas pero no tanto, crocantes por fuera, cremosas por dentro, bien ahumadas, salpicadas en gotas de limón, unas soberbias mollejas.

La Brigada
Foto: Explorador Gastronómica

Y llegó lo más esperado: los cortes de carne. ¿Cómo explicarles que tienen más de veinte cortes de carne? Desde los tradicionales como bife de chorizo, vacío, asado de tira, colita de cuadril, pero también cortes más interesantes como el baby beef de 850 gramos, el corte especial de la casa o la tapa de ojo de bife.

El matambrito bien dorado, crocante, con el punto de humedad justo. Del bife de chorizo ¿Qué decir? sencillamente perfecto. Ahumado, tierno, en su punto justo, bien jugoso, acompañado de unas papas fritas a la provenzal. ¡Por dios esos bastones crujientes bañados en ajo y perejil!

Un lugar donde te atienden bien, estando atentos sin ser invasivos, donde tienen una variedad y calidad en carnes que se encuentra en muy pocos lugares de Buenos Aires. La Brigada tiene una cava de ensueño y como si fuera todo esto fuera poco, al retirarte los mozos suelen acompañarte hasta a la puerta. Díganme chapado a la antigua pero esos detalles a mí me encantan, me dan la calidez que busco a la hora de salir a cenar. Acá me tienen, un fiel más del templo de la carne.

La Brigada queda en Estados Unidos 465, San Telmo.

Le Grill

Le grill Buenos Aires
Foto: Explorador Gastronómico

Llegamos al barrio de Puerto Madero a disfrutar de las carnes maduradas de Le Grill. Aprovechando que la noche estaba ideal para comer afuera decidimos conocer la terraza recientemente inaugurada y disfrutar de una vista privilegiada del Puente de la Mujer. Buen clima, linda vista, copa de vino en mano y que comience la velada.

Tiene un elegante salón de colores terrosos donde predominan las maderas y los herrajes, la bella terraza y la exclusiva cava que alberga más de 3000 botellas, un sueño vitivinícola. Unimos nuestros deseos en una trilogía de clásicas que incluye provoleta de queso de cabra, empanadas fritas de carne madurada y mollejas de corazón. Cada cual con su vuelta de rosca, las mollejas con una cocción previa sous vide y terminadas a la parrilla derrochan cremosidad, el intenso sabor de la provoleta de cabra y hasta la carne madurada de las empanadas.

Le Grill
Foto: Explorador Gastronómico

Arde el quebracho y la parrilla pide carne. En el menú del chef Agustín Basualdo figuran la mayoría de los cortes clásicos: vacío, entraña, asado, lomo, bife de chorizo, ojo de bife y T-Bone. Estos 3 últimos tienen la particularidad distintiva de Le Grill. Los ofrecen en sus dos versiones, tradicional y madurado. ¿Cuál vendría a ser la diferencia entre uno y otro? Resumiéndolo, el tiempo de madurado produce un cambio enzimático que va tiernizando la carne. Mi consejo acá es que opten por un punto jugoso y si se animan, un bleu para sentir bien el sabor de la carne. Mi favorito fue el de 45 días, la ternura y el sabor ideal para mis papilas gustativas. Interesante juego de sabores y texturas y de paso una gran opción para compartir ya que comen dos tranquilamente.

¿Acompañamientos? Un apartado del menú solo de papas: puré, fritas en doble cocción con aceite de trufa y queso, al vapor, mini tortilla, milhojas con queso reblochon, al horno, papines, rusticas ¡Como se te ocurra! Y si no vas por el lado de las papas, hay ensaladas, verduras grilladas, risotto de quínoa, ñoquis soufflé y hongos salteados con hierbas frescas.

Entradas de Le Grill
Foto: Explorador Gastronómico

¿Indeciso con tantas opciones? Sale trio, tres pequeñas opciones para no quedarse con las ganas de nada. Nosotros fuimos con los papines con panceta, verdeo y aceite de trufa, los hongos salteados y verduras grilladas. Además, como buen fanático de las papas fritas, agregamos una porción. Las guarniciones una más rica que la otra, compañeras acordes de cada uno de los bifes.

Un gran equipo dispuesto a hacerte pasar una gran velada, carnes de primera y la búsqueda constante de la evolución son los pilares para ponerla entre las mejores.

Le Grill queda en Av. Alicia Moreau de Justo 876, Puerto Madero. Acá podés hacer gratis tu reserva.

El Tano

El Tano Parrilla
Foto: Explorador Gastronómico

Quien haya pisado alguna vez esta parrilla de Avellaneda sabe que no miento si digo que en menos de tres minutos de sentarte ya tenés sobre la mesa bandejas repletas de chorizos, morcillas, provoletas y chinchulines.

El tano parrilla
Foto: Explorador Gastronómico

Acá no se pide, acá no se pregunta. Acá uno se sienta y come sin parar. Con un maltrato encantador por parte de los mozos, nunca deja de llegar comida, pilas de platos se amontonan en la mesa con cortes de todo tipo.

Arrancamos con un pechito de cerdo, una generosa porción como para calentar motores. Luego del tercer bocado, llega una entraña jugosa bañada en ajo y perejil que perfuma de punta a punta el salón y saca suspiros en la mesa, hoy nadie se besa, entraña provenzal para todos.

Se apagan las luces, suena la primer cumbia de la noche, palmas palmas palmas, entre gritos y chiflidos aprovechamos para descansar y tomar un poco de aire como si estuviéramos en un casamiento.

El Tano parrilla carne
Foto: Explorador Gastronómico

Pero la música termina rápido, y los mozos vuelan con bandejas repletas para todas las mesas y les aseguro que no aceptan un “no” como respuesta. Y te convencen, así que ¡Venga ese matambrito a la pizza con huevo frito! Para mí, lo mejor de la noche. Bien tiernizado, con una rica salsa, el huevo frito a medio estallar, desprolijamente perfecto.

¿Es posible más? Llegó una enorme porción de vacío y una aplaudida fuente de bondiolas a la mostaza para cerrar la ronda de carnes.

Desde que empecé a idear este listado, El Tano fue una duda que retumbaba en mi cabeza siempre. Quizás desde un prejuicio propio, donde me exijo que “sean los mejores”. Se come bien, realmente en exceso, es barato, con cortes de más calidad y otros no tanto. Algo puede fallar, te divertís, los mozos se divierten, por momentos digno de un sketch de Capusotto. Es un marco ideal para grupos de amigos dispuestos a participar de los rituales del lugar, y de alguna manera u otra. Te aseguro logran entrar en tu corazón parrillero.

El Tano queda en Güemes 567, Avellaneda.

Happening

happening parrilla
Foto: Explorador Gastronómico

Los restaurantes que se mantienen en primer nivel durante muchos años tienen mi total respeto dado el nivel de sacrificio y trabajo que ello conlleva. Tienen rachas buenas y rachas malas, y Happening lleva más de 50 años entre las mejores. Gran servicio, un elegante salón y lo que más me importa a mí, una carne exquisita.

El día pide un trago para comenzar el almuerzo y llegar fresco a las entradas. La barra de Happening tiene una categoría pocas veces vista en una parrilla en Buenos Aires. Tragos de autor, clásicos, vinos por copa ¡Márcheme un traguito por favor!

happening parrilla
Foto: Explorador Gastronómico

Como saben, para mí el asado siempre comienza con achuras, así que por ese camino iremos. No obstante, tienen una selección de entradas, una de las más interesantes es el hueso de caracú en tostada francesa, ensalada de burrata, huevo poché con gravlax de salmón, langostinos a la plancha, las clásicas empanadas y una selección de fiambres y quesos. ¿Parrillada de achuras? Sí, cómo no. Y acá juegan todos los que queremos: salchicha parrillera, morcilla, riñoncitos y unas mollejas hermosisimas.

Arrasada bandeja de achuras y démosle la bienvenida a las carnes. Bife de chorizo, ojo de bife con y sin hueso, entraña, vacío, colita de cuadril, lomo y hasta un asado criollo de hueso ancho con 5 horas de cocción. Todos cortes de primera, de novillos Angus criados a pastura y con trazabilidad genética garantizada. La calidad se nota a cada bocado.

Happening carne
Foto: Explorador Gastronómico

¿Qué recomiendo? Uno de mis cortes favoritos es el ojo de bife, así que por esa mi elección. Hay cuatro puntos de cocción: Blue, Saignant, a point, bien cuit. O en criollo casi crudo, jugoso, a punto y bien cocido como especifican en el menú. Para mí, jugoso.

Si hablamos de carnes de primera y un elegante salón, para mantenerse entre los mejores hay que acompañarlo con un servicio acorde. Es otro de los puntos fuertes y diría que la pieza clave de este engranaje es el equipo de trabajo. Están en cada detalle, aconsejando, asistiendo, sin ser invasivos, sabiendo adaptarse a las necesidades de los clientes.

Happening queda en:

La Cabaña

Llegar a un restaurante con más de 80 años de historia genera, al menos en mí, mucha expectativa. Tres barrios unen la historia de La Cabaña. Inicialmente la parrilla estaba en la zona de Congreso en 1935, tuvo un breve paso por Recoleta, y ancló hace años a Puerto Madero. Y aquí estamos, con vista al río, intentando escapar de la jungla de cemento al menos por un rato.

Mucho cuero, fotografías recuperadas del restaurante original, una nutrida cava de vino y una incandescente parrilla a la vista son las primeras impresiones. Hay espacios para todos los gustos, desde el cálido salón principal, pasando por la galería con vista al río y por supuesto un salón privado por donde pasaron grandes figuras internacionales.

La Cabaña
Foto: Explorador Gastronómico

Hay todo tipo de entradas. Las hay frías destacándose el carpaccio de ternera con tapenade de olivas, calientes como la sopa de calabaza con tropezones de chorizo colorado o los bombones de queso camembert, sobre chutney de tomate y polvo de jamón. Pero nosotros vinimos por la parrilla, y cómo saben, nada como unas buenas achuras para comenzar. Chorizos, morcillas, salchicha parrillera, riñoncitos, chinchulines, mollejas y provoletas.

carne de La Cabaña
Foto: Explorador Gastronómico

Al abrir la carta encontré tantas opciones interesantes para pedir que confieso la elección fue muy difícil. Porque no solo cuentan con los cortes clásicos como entraña, ojo de bife, bife de chorizo, tira de asado del centro. Tienen también opciones para compartir como el ojo de bife del rey de 800 gramos, el gran baby beef de 1000 gramos, el viejo y querido bife con lomo, el chateubriand y hasta una pieza entera de lomo que vuelve loco a los turistas. Todos cortes de primera, uno mejor que el otro.

Si lo tuyo no es la carne roja, calculo que probablemente no estarías leyendo esta nota. Pero en la carta sobran cortes para que nadie se quede afuera, desde matambrito de cerdo, pasando por un pollo deshuesado o un delicioso atún rojo grillado. Todos los platos pueden acompañarse de una variedad de clásicas guarniciones como papas fritas, purés, espinacas a la crema, papas soufflé, calabazas al romero, papas al plomo o unos hongos salteados a la provenzal.

Parrilla de La Cabaña
Foto: Explorador Gastronómico

La Cabaña es ese lugar donde llevar a un turista que busca lo que pudo haber visto de la carne Argentina en internet desde la comodidad de su país. Donde tomar un buen vino con vista al río, degustar imponentes cortes de carne, en un ambiente donde abunda el cuero, las maderas nobles y una gran parrilla a la vista. Todo el show acompañado de la calidad de las carnes.

La Cabaña queda en Alicia Moreau de Justo 380, Puerto Madero. Acá podés hacer gratis tu reserva.

Te dejo también mis 10 restaurantes asiáticos recomendados en Buenos Aires para los días que estás con antojo de sabores orientales. Si buscás más opciones te aconsejo entrar a Restorando y chequear las más de 900 propuestas de restaurantes y bares en Buenos Aires. ¡Reservá tu mesa gratis y en el momento!

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Cocinar, comer y viajar, son sus grandes pasiones. Cuando va a comer a un lugar nuevo siente ese cosquilleo de las primeras citas románticas. Nunca se niega a un asado. También es autor de Explorador Gastronómico.
2 Comments
  1. […] No dejes de visitar la segunda parte de Las 10 mejores parrillas de Buenos Aires. Te dejo también mis 10 restaurantes asiáticos recomendados en Buenos Aires para los días qué estás con antojo de sabores orientales. Si buscás más opciones te aconsejo entrar a Restorando y chequear las más de 900 propuestas de restaurantes y bares en Buenos Aires. ¡Reservá tu mesa gratis y en el momento! […]

  2. […] Madero a disfrutar de las carnes maduradas de Le Grill. Una de las parrillas recomendadas entre las 10 mejores parrillas de Buenos Aires. Aprovechando que la noche estaba ideal para comer afuera decidimos conocer la terraza […]

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