¿Dónde ir a comer? Argentina Países

La Cabrera: la parrilla de Palermo con 15 años de éxito

16 de febrero, 2018

La Cabrera: la parrilla de Palermo con 15 años de éxito

5 minutos de lectura
La Cabrera Parrilla Palermo
Foto: Cortesía de TioMauCocina

A la hora de hablar de Argentina, más allá de Messi, Maradona y el tango, nuestra mayor representante en el mundo, es la carne. y con ella, nuestra pasión por prender un fuego, y cocinar toda clase de productos. Cuando nos referimos a las mejores parrillas para ir a comer, hay nombres que se repiten siempre: La Cabrera, del chef Gastón Riveira.

La Cabrera no es la típica parrilla argentina, es mucho más que eso. Hay un concepto detrás, un formato, una experiencia distinta. Que la vuelve una de las más elegidas, tanto por el público local, como también por quienes están vacacionando en Buenos Aires.

La parrilla ícono de Palermo

La Cabrera Palermo Parrilla
Foto: Cortesía de TioMauCocina

Ubicada en Palermo, y con tres locales en menos de cien metros, el concepto creado por Gastón Riveira cumplió el año pasado quince años. Y festejo mediante, presentaron su nuevo libro, con su historia, sus platos, y muchas cosas interesantes para conocer sobre ella.

En vista de dichos festejos, nos decidimos a ir a vivir nuevamente la experiencia de La Cabrera. Acompáñenme por este recorrido cárnico, y una de las panzadas más extraordinarias que nos hemos dado.

Llegué al restaurante acompañado por amigos, y como siempre, fuimos recibidos muy cordialmente. Cabe destacar, que no sólo la carne es la estrella en éste establecimiento, sino que la atención, las cortesías y el ambiente agradable, suman mucho a la hora de elegir un lugar. En La Cabrera, están atentos a absolutamente cada detalle.

Para arrancar en La Cabrera

Empanadas de carne de La Cabrera
Foto: Cortesía de TioMauCocina

Comenzamos con unas empanadas de carne increíbles, jugosas y muy sabrosas. La fritura bien lograda, textura crujiente por fuera, y aroma que enamora.

Chinchulines trenzados de La Cabrera
Foto: Cortesía de Explorador Gastronómico

A continuación, a modo de entrada extendida. Fuimos por lo clásico: provoleta a la parrilla, con jamón crudo, tomates secos y pesto. Una combinación infalible de sabores y texturas. También pedimos unos chinchulines trenzados. Que estaban excelentes, crocantes, sazón correcta, y una tabla con hierro caliente, para que mantengan su temperatura. Cabe aclarar, que no soy partícipe del dogma de trenzar chinchulines, pero éstos estaban de lujo.

Como guarnición, papas fritas y ensalada de rúcula con parmesano, todo en porciones abundantes, para compartir entre varios. Y todo ejecutado de manera impecable.

Parrillada argentina en su punto ideal

degustación de distintos cortes vacunos, y bondiola de cerdo
Foto: Cortesía de Explorador Gastronómico

A la hora de los principales, y por recomendación del camarero, realizamos una degustación de distintos cortes vacunos, y bondiola de cerdo, un corte que aman los argentinos.

Todos estos platos, vienen acompañados por salsas y aderezos que realzan la pieza. Estas poseen un tamaño importante, y son claramente para compartir. Para acompañar, los camareros acercan la mesa cortesías como ensaladas, papas fritas, o como nosotros elegimos, revuelto gramajo. Estas cortesías varían constantemente, pero son todas verdaderamente ricas.

Al momento de realizar nuestro pedido, el camarero consulta en qué punto queremos la carne, y La Cabrera no decepciona, siempre entregan el producto en el punto de cocción pedido por el comensal.

Entraña de La Cabrera
Foto: Cortesía de Explorador Gastronómico

Probamos la entraña, que estaba muy bien. Este corte, si no se cocina correctamente, queda con una textura dura, que no permite apreciarlo. En este caso, quedó perfecta.

A continuación, fuimos por dos piezas predilectas, el ojo de bife de seiscientos gramos, y un bife de chorizo.

el ojo de bife de La Cabrera
Foto: Cortesía de TioMauCocina

Si bien ambos estaban preparados correctamente, mi favorito fue sin dudas, el ojo de bife. Decir que estaba jugoso, sería quedarse corto con la descripción. El punto perfecto, o al menos el que yo quiero en una pieza de carne de éste estilo. Estaba tan bueno, que daba pena devorarlo, no sin antes apreciar su belleza, y hablar unos minutos sobre ella, y sobre la impecable técnica de los parrilleros de La Cabrera. Daban ganas de conocerlos, y abrazarlos.

Como cierre, al menos por el lado de lo salado, la bondiola de cerdo. Dos medallones tiernos, a punto, y muy sabrosos. Confieso que sólo probé un bocado, ya que el ojo de bife me dejó fuera de competencia.

El dulce cierre en La Cabrera

degustación de helados de La Cabrera
Foto: Cortesía de TioMauCocina

Ya con la respiración corta de tanta comida, pero con la necesidad de algo dulce. Fuimos por la degustación de helados. Seis bochas de helado, con sus respectivos cucuruchos, presentados de forma original, en un plato grande. Ideal para atacar por todos los flancos entre varias personas. Mi favorito, fue el helado de limón, super digestivo y de una acidez hermosa. Para terminar, un café y el clásico chupetín que te obsequian al retirarte

Si tuviese que definir a La Cabrera en una sola palabra, sería perfección. Todo aquí carece de fallas, desde la recepción, el lugar, la atención más que correcta de los camareros. Y ni hablemos de los cocineros, claramente Gastón Riveira es el creador de una excelente propuesta gastronómica, y por ese motivo se encuentran en lo alto de los rankings de parrillas en el país.

Es un lugar para volver mil veces. Y cuenta con diferentes espacios, para poder disfrutar de toda clase de reuniones. Ya sean citas románticas, comidas empresariales, o festejos. Sin duda alguna, es una de las mejores parrillas, y la recomiendo fuertemente.

La Cabrera queda en Cabrera 5127, Palermo.

Te dejo otra excelente recomendación en el barrio de Belgrano: Sucre restaurant: comida típica argentina con aires de Manhattan. Si buscás más opciones te aconsejo entrar a Restorando y chequear las más de 900 propuestas de restaurantes y bares en Buenos Aires. ¡Reservá tu mesa gratis y en el momento!

Compartir:

Es cocinero, se dedica a la realización de caterings, eventos privados y asesoramiento gastronómico. Cuando no está trabajando, anda en longboard, con sus perros, o cocinando para amigos y familia. Es fanático del bourbon y del old fashioned. Lo pide en toda barra que visita. Le gusta toda clase de comida y prueba hasta lo más raro que ve, aunque sea una vez. También publica sus recetas en TioMauCocina